TODO ES FORMA
Poco a poco vamos acostumbrándonos a la belleza hipnótica que los grandes telescopios extraen de las zonas del cosmos más alejadas en el espacio y en el tiempo, como los residuos del estallido de las supernovas y el detalle intrincado de las nebulosas planetarias, obras de arte sin más autor que las leyes poderosas de la naturaleza. Pero también el mundo microscópico está preñado de hermosura, y en este caso solo estamos empezando a atisbarla. De hecho, la lógica profunda de la biología está hecha por entero de formas, de geometrías ocultas, de simetrías elegantes.